Visión

Acodip es una organización sólida que lidera propuestas sobre inmigración y cooperación, que contribuye al diseño de políticas públicas, para una eficaz ayuda al colectivo inmigrante en España y de cooperación con la población en situación de pobreza de los países andinos de América Latina.

Acodip se inspira en los principios de la solidaridad y la equidad, y considera que no hay desarrollo si no hay distribución equitativa de la riqueza, un acatamiento de los derechos humanos y una participación democrática de la población en la política de los pueblos.

Principios básicos

1.- Inmigración:

En relación al proceso de integración de la población inmigrante en la nueva sociedad, considera la siguiente definición: “Una persona integrada es la que puede interactuar con otras, la que tiene un lugar de trabajo y un papel que jugar en la sociedad, quien puede poner su confianza en otros miembros de la sociedad y quien puede identificarse con los valores básicos de la sociedad en la que vive”.

2.- Género y desarrollo:

La participación de la mujer en la sociedad debe tener como eje transversal la defensa y promoción de sus derechos y de sus capacidades políticas, económicas y sociales. Para lograr una efectiva política de cooperación se debe contar con la participación de las mujeres. Pero no se trata solamente de “integrar” a las mujeres en el proceso de desarrollo, sino de cambiar las relaciones de poder entre mujeres y hombres. Se trata también de “empoderar” a las mujeres, para que estas, estén presentes en la toma de decisiones.

3.-Cooperación para el Desarrollo:

Comprende el conjunto de actuaciones realizadas por los actores públicos y privados, entre diferentes países de diferente nivel de renta, con el propósito de promover el crecimiento económico y social de los países en vías de desarrollo.

La cooperación solo resulta efectiva si responde a prioridades, estrategias y metas comunes, definidas a partir de un dialogo en que ambas partes asumen sus respectivas responsabilidades y funciones, no obstante para definir las responsabilidades de cada parte es importante conocer de antemano que la ayuda externa solo “ complementa y apoya los esfuerzos locales pero no puede ni debe sustituirlos”. Serán los propios países y sus respectivas sociedades, los únicos que pueden asumir y protagonizar la tarea de su propio desarrollo, por tanto la autentica cooperación implica una relación de asociación solo posible a partir del respeto mutuo y la igualdad de partes.

Por otro lado, para que la cooperación sea eficaz deben darse condiciones apropiadas en el país receptor, entre estas condiciones se encuentran políticas económicas y sociales adecuadas, instituciones honestas y responsables y un entorno democrático y respetuoso de los derechos humanos, el cumplimiento mínimo de estos requisitos constituye la condicionalidad de la ayuda.

4.-El codesarrollo:

Se entiende como una forma de cooperación, donde la ciudadanía emigrante sirve como vector de desarrollo de sus países de origen. Aunque se acepta mayoritariamente que la primera definición del concepto de codesarrollo fue la expresada por “Lamí Fair”, éste es un fenómeno existente desde el comienzo de las migraciones. Naïr definía el codesarrollo como una propuesta para integrar inmigración y desarrollo de forma que ambos países, el de envío y el de acogida, puedan beneficiarse de los flujos migratorios. Es decir, es una forma de relación consensuada entre dos países de forma que el aporte de los inmigrantes al país de acogida no se traduzca en una pérdida para el país de envío.

Sus defensores afirman que este modelo potencia la colaboración mutua entre países en lugar del modelo de cooperación al desarrollo tradicional, que perpetúa la relación vertical norte-sur. En este contexto, las aportaciones e iniciativas de los emigrantes enriquecen las sociedades de origen tanto en “Capital Humano” como cultural. Su condición de ciudadanos transnacionales les convierte en puente entre dos culturas, una situación de privilegio para la comprensión de las necesidades de ambas comunidades (de origen y destino).

Por eso, su participación en los proyectos que tengan que ver con colectivos de inmigrantes en su país de destino y con sus lugares de origen estarán mejor identificados y se ceñirán más a las necesidades y prioridades de los destinatarios del proyecto. Por otra parte, esta participación en el desarrollo facilitará también la integración de los emigrantes en los países receptores, puesto que estos percibirán su presencia como una aportación que enriquece.